MEMORIAS DE UNA ABUELA

 
 

Quiero escribir sobre el tiempo de antes como se vivía.

Mis padres siempre fueron pobres, éramos diez hermanos. Se vivía de la poca cosecha de lo que se sembraba: trigo y lino.

Sueldos no había. Tampoco teníamos heladera, ni luz eléctrica ni televisión como hay ahora.
Se comía mucha polenta. Teníamos vacas lecheras y se criaban pollos y gallinas, con eso se vivía.
Para el trabajo de campo no había trilladoras, las cosechadoras eran tiradas por caballos.

No se compraba el pan, se amasaba y horneaba en cada casa. Se cocinaban crepels, piroc y tine kugen (en idioma alemán) y también tortas fritas.

Cuando me casé, hace 60 años eramos muchos viviendo en familia, mi esposo tenía un hermano casado con 7 hijos y a los años nosotros teníamos 3, además estaban los suegros, en total éramos 16 personas, 10 chicos y 6 mayores.

Se amasaba 2 veces por semana, había mucha ropa para lavar, se ordeñaban hasta 30 a 35 vacas, se vendía la leche a la cremería de Basavilbaso o se mandaban los tachos a la fábrica Nestlé de Nogoyá.
Se vivía en forma muy humilde porque no había sueldos fijos o jubilación.

En algunos años la cosecha era muy escasa.Para tener carne a veces se carneaba un novillo, también cerdos para hacer facturas.

Actualmente soy viuda y vivo con un nieto que crié desde los 7 meses porque no tiene madre.
Hace 30 años que vivo aquí en Basavilbaso, calle Manzur Nº 670 y cobro la pensión de mi esposo.

Nuestras familias vivieron cerca de las Aldeas (San Antonio y San Juan).

 
 
 
 

Testimonio de Emilia Naibirt de Rutz