HISTORIA DE UNA INMIGRACION (Parte I)

 
 

Solo se puede contar "su" historia cuando se considera que es interesante para el oyente. Daría la impresión que para la colectividad de los rusos-alemanes no es interesante la historia de cada uno, sí debemos tornar como parámetro "lo poco que cuenta" cada uno de los que vivieron esa historia.

Me he entrevistado con muchas personas, pero muy pocas han querido contar de sus vidas. Anécdotas y vivencias, se reducen a recordar datos históricos, los que tampoco recuerdan con precisión- Hay como una sensación de que se ha fracasado en la vida, con tantas emigraciones, tantos sufrimientos.

Pero algo podemos contar de esta historia, en base a los datos y elementos que tenemos
El ser ruso alemán (o alemán del Volga) trae consigo toda una historia que nace en Alemania. En la época de la Rusia zarista, un grupo de campesinos alemanes se fueron a la zona del Volga. En Rusia porque les habían prometido tierras buenas para el cultivo y prosperidad. En algunos casos hubo mucha prosperidad, en otros hubo mucha pobreza, pero era todo un régimen controlado por el gobierno ruso, lo que no les gustaba mucho a los colonos alemanes

Mientras tanto, en la Argentina de fines del siglo pasado, se abrían las fronteras a grupos de inmigrantes para cultivar y trabajar la tierra. Así lo testimoniaba el art. 25 de la Constitución nacional de 1853. Los primeros inmigrantes ruso-alemanes llegaron a nuestro país entre 1877 y 1878. Muchos de estos inmigrantes abandonaron la zona del Volga por temor a tener que cumplir el servicio militar, ya que Rusia estaba de guerra con Turquía. En muchos de los casos de los inmigrantes ruso-alemanes, no era la situación económica lo que los movía a emigrar, sino la situación política. Cuando se produjo la inmigración desde Alemania a Rusia, se les había prometido que no tenían la obligación de realizar el servicio militar. Pero de mientras, cambió el sistema de gobierno y muchas de las promesas hechas casi un siglo atrás quedaron en el olvido

Primeramente, un viaje en tren de varios días, llevó a las familias a Hamburgo. No era un viaje de placer, ya que venían huyendo de la milicia. Pero las primeras familias pudieron salir sin problemas. Pero cuando el gobierno se estaba dando cuenta que se trataba de una emigración masiva cerró sus fronteras y salir de la zona se tomaba toda una aventura

Luego un barco los trasladó durante 40 días hasta Buenos Aires. Originariamente querían ir hasta el Brasil. Pero en Brasil estaban asolados por la fiebre amarilla, por lo que debían hacer cuarentena en el puerto de Buenos Aires. Muchos decidieron quedarse en suelo argentino- Permanecieron unos días en Bs. As. Pero luego, ¿a dónde ir?- Allí conocieron a un alemán del Volga, que ya estaba en el país, que les recomendó la zona de Entre Ríos, en las cercanías del puerto de Diamante, por ser una zona muy parecida a la de Rusia

El gobierno argentino, empero, quería trasladarlos a Santa Fe. Y así lo hizo, por medio de engaños los llevó en, barco a Santa Fe. Llegaron a medianoche con la idea de que los colonos no se dieran cuenta. Pero junto a los colonos viajaba esta persona que ya conocía la zona y los colonos se resistieron de bajar y debió ser todo trasladado a Diamante.

Allí fueron alojados en una casa de ladrillos, donde permanecieron estos 975 inmigrantes durante 4 semanas. El gobierno no tenía tierras preparadas en esa zona, porque las había preparado en Santa Fe. La zona de Diamante era muy chiquita en aquel entonces tenía apenas unos negocios pobremente provistos, que no alcanzaban para abastecer toda la gente.

Poco a poco, los colonos se encargaban de proveerse de sus mercaderías d crías. Consiguieron harina en Paraná para hacer pan. Con ladrillos de tina casita destruida se hicieron de un horno y amasaban pan para todos. Con el tiempo se hacía tanto pan que sobraba y se lo intercambiaba con los habitantes del lugar por gallinas u otro producto. Durante los dos primeros años, el gobierno ayudaba en las provisiones de alimentos. Pero debían buscar trabajo. En un monte cercano, sacaron madera y se construyeron carros improvisados para arar la tierra. Al poco tiempo también tenían las herramientas caseras que eran necesarias.

continua...